jueves, 12 de agosto de 2010

A TRES METROS DE DISTANCIA


A tres metros de distancia te persigo,
siguiendo la estela que despliegas,
llenándome de luz, huella a huella,
camino de seguro hacia tu meta.

Y creo que he llegado al fin de tu camino,
descubro que es el mío el que reflejas,
y siento que a tres metros de distancia,
tus pasos me persiguen y me velan.

© 2010 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados

AUSENCIA


Busco la palabra, encuentro el gesto.
En mi retina una mirada y en mi silencio una voz.
Un nadie más, no importa nada, el tiempo se detiene.
Comienzan los sentidos a brotar, y me siento un pétalo no nato, un halo de vida, un retrato que se alimenta de tu presencia. Sigo siendo la oruga envuelta en seda, el germen que espera a ser fertilizado, el vaso vacío preparado a ser llenado, el continente ansioso por sentir su contenido.
Ausencia.
Comienzo a sentir tu ausencia.
Mi boca se silencia.
El milagro comienza.
Mis brotes van creciendo incontrolados, y siento latidos nuevos que en pie me ponen, los pétalos se abren, vivo, tomo forma y soy.
Estoy.
Ya me siento mariposa, y mis alas se agitan juguetonas en tu ausencia, buscando con sus ondas tu presencia. El germen fertiliza, se llena el vaso, el contenido inunda el continente, y lleno de sentido los vacíos. Comienzan mis manos a dibujar palabras, y marcan un ritmo sincopado de letras, de tecleos que imponen notas musicales al silencio. Todo cobra otro matiz distinto que me resulta familiar. Y te siento amiga, hermana, unida de alguna forma a mí antes incluso del pasado.
Silencio.
Ya regresas.
Ya siento tu paso aquí cercano.
Y vuelvo a ser brote, apenas polen revoloteando.

© 2010 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados

domingo, 4 de julio de 2010

AMIGA

Muéstrame siempre tu mejor sonrisa,
Aunque la tristeza acaricie tu mirada,
Recuérdame, amiga, sin pausa y sin prisa,
Imágenes vividas en la distancia.
Acuérdate de los momentos vivos,
Jirones de sonrisas y palabras,
Olvidáme aquellos infelices,
Sabiendo que ya no valen nada,
Es hora de vivir sin cicatrices.

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sábado, 3 de julio de 2010

Miedo

Despacio se desnuda el alma mía
con el vino lloviendo en mi recuerdo,
veo esos ojos todavía,
y por dentro sólo siento miedo.

Miedo de ti,
tiemblo,
miedo por ti,
siento.

Deprisa se acelera el corazón,
tengo sospechas que me invaden,
robando mis sueños... mi aire,
con este vacío que dejaste.

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jueves, 13 de mayo de 2010

Traspiés


Paso a paso,

de nuevo un traspiés,

me levanto,

paso a paso de nuevo,

traspiés.

Me levanto,

y paso a paso

te miro a los ojos,

te beso labios,

traspiés.

Me levanto

y tomo tu mano,

acaricio tu piel,

te miro a los ojos,

te beso los labios,

traspiés.

Me levanto,

te robo un abrazo,

te miro a los ojos,

acaricio tu piel,

te abrazo de nuevo,

te beso los labios…

y toco el Edén.

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domingo, 21 de marzo de 2010

Tiempo


 

Inevitablemente

el tiempo va ganando terreno,

como ser caduco:

envejezco

lentamente,

suavemente.

Discreto y sigiloso siempre,

tiempo,

veneno agridulce que va invadiendo el cuerpo

regalándonos experiencia,

recuerdos...

A la vez que nos arranca impasible

y sin remordimientos

la juventud y la vida,

y a otros tantos compañeros.

Tiempo para vivir,

tiempo para amar,

tiempo para llorar,

para reír o sufrir,

tiempo para gozar,

tiempo para esperar

o dormir.

Sigues pasando,

me has vuelto a engañar.

Mientras de ti escribo,

pensándote,

avanzas despiadadamente

sin darme tregua,

y de nuevo pasas

sin darme cuenta.


 

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viernes, 12 de marzo de 2010

Al otro lado de la cama


 

Al llegar la noche escucho su murmullo

silencioso entre mis sábanas,

y parece que se mueve todavía

y despereza mi nostalgia.


 

Al cerrar tras de mí las esperanzas,

pregunto en silencio al silencio todavía

y encuentro un hogar vacío

y descompuesto,

huérfano de ti:

recuerdo que persistes cada día.


 

Al apagar el último suspiro

rezo encontrarte de nuevo

en el mundo onírico de los sentidos,

pero qué cruel es el castigo de la ausencia

que desvela mi noche,

y me impide soñarte;

que me extirpa gozar siquiera

el recuerdo de tu piel

rozando mi coraza.


 

¡Qué triste sentirte tan lejos,

cuando yaces dormida

al otro lado de la cama!


 

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