viernes 31 de octubre de 2008

Victimas del Terrorismo

Os dejo en este blog el poema acróstico (que leyendo la primera letra de cada verso en vertical se halla algún mensaje), escrito con motivo de la inauguración de la Plaza Victimas del Terrorismo en Valdeavero (Madrid):

Vuelen mis palabras en el tiempo,
Imaginando sueños, borrando ecos,
Callando gritos, dolor, lamentos,
Todo lo malo que deja el recuerdo
Inundando el mundo de sonrisas y consuelo.
Muera el rencor, no conduce a nada,
Ahora que el daño retumba en mi almohada
Sólo me queda esperanza y calma

Después de sufrir tu inesperada marcha.
El destino nos unió y unos viles nos separan,
Lloro sin comprender qué es aquello que ganan.

Te fuiste para siempre sin decir palabra
En cambio yo me quedo mutilado en mi cama
Razones no me faltan para tirar la toalla,
Ruego cada noche, al dios que me guarda,
Oraciones de dolor que me llenen de esperanza,
Recordándome que yo no merezco su venganza.
Irremediable puñal que en mis entrañas se clava
Silencio cruel que a mis sollozos acalla,
Mataron sin piedad, mas vuestras almas quedaron,
O luchamos todos juntos, o todos juntos callamos.

© 2008 Santiago Alonso
Todos los derechos reservados

lunes 18 de agosto de 2008

A mi manera

A mi manera los versos adivinan sentimientos,
y mis pensamientos vuelan,
a mi manera.

A mi manera el tiempo se dibuja en los relojes
y el despertar sereno del corazón primero
va acariciando lento el suspirar de un sueño.

A mi manera quiero, y con anhelo espero
a acariciar tu pelo que a mi manera enredo
entre mis besos huecos.

Y a mi manera cierro el resplandor de un verso
y en el silencio eterno busco de nuevo:
tu sentimiento.

© 2008 Santiago Alonso
Todos los derechos reservados

A ti quiero escribirte hoy

A ti quiero escribirte hoy,
porque creí encontrarte,
aunque no sé como eres,
ni cómo hueles,
ni cómo sabes,
ni cómo sientes.

A ti quiero escribirte hoy,
porque creí encontrarte,
en las palabras tristes
de esa mujer distante,
de esa mujer: mi madre.

A ti quiero escribirte hoy,
para volver a abrazarte,
para volver a sentirte
como jamás lo hice antes.

A ti quiero escribirte hoy
para poder presentarme
y decirte que te quiero
aunque no te conozca, padre.

© 2008 Santiago Alonso
Todos los derechos reservados

jueves 3 de abril de 2008

¡Habla!

Dímelo a la cara
si es que aún te atreves a mirarla,
díselo a mis ojos,
mis pupilas van llenándose de lágrimas.

Ten ese valor
que ayer rogabas que tuviera yo en la cama,
para amarte sin murallas.

Dímelo a la cara si aún me amas,
mi mirada está borracha del recuerdo
y mis nostalgias van llenándose de ti,
y no me hablas.

Díselo a mi alma
si aun te atreves a llamarla,
y susúrrale al oído que es mentira,
que tan sólo son palabras.

Díselo a mi corazón dañado,
pero habla,
no te calles,
esta noche no, habla.

Háblame si puedes con tu alma,
háblame con tus pupilas,
háblame dando la cara…

Háblame, cariño, no me dejes,
no, no me des la espalda,
Háblame y no te vayas…

Aunque ahora que lo pienso,
cuando el tiempo pasa y pasa,
he comprendido que es mejor…
Que no digas nada.

© 2008 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados

lunes 25 de febrero de 2008

Mi soledad

Mi soledad tan anhelada
hoy me ha clavado su daga,
ha herido mi sentido,
me ha desnudado el alma.
Hoy he sentido su otra cara,
la gélida y vacía,
la procelosa calma,
esa ansiedad dormida
que despierta con venganza,
ha venido a atormentarme
en esta noche tan larga.
Tal vez mi poesía
de ella necesitaba
y nostalgia ya sentía
de no encontrarla en mi cama.
Pero ahora que regresa,
desvelando madrugadas,
yo quisiera se alejara
para nunca más soñarla.
Ahora siento la pena,
el sonido de la calma,
el silencio que resuena
a cada latido que pasa.
No puedo dormir,
¿qué me pasa?
Si no queda ya nadie
para abrazar en mi cama,
si mi almohada ya se esconde,
pues mi llanto ya no empapa,
y se halla encharcada
de un pasado de nostalgias.
Prometí no dolerme más el alma,
ni querer ni sentir
lo que sentí cuando amaba,
pero sin darme yo cuenta
y de quien menos pensaba,
he vuelto a tropezar
en lo que ayer casi me mata.

© 2008 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados

Ayer tú me rondabas

Me dices que no me quieres,
que mi piel no te provoca,
que mis ojos no te evocan
y mis labios no los sientes.
Me dices que sin embargo
soy yo buena gente,
que soy un tipo honesto,
y también buen confidente,
amigo de mis amigos,
sensible e inteligente.
Y yo me pregunto ahora,
que me dices lo que sientes,
si no sería más fácil
no jugar a pretendientes.
Y me quedo vacío,
mordiéndome los dientes
con el corazón herido
y mis entrañas ardientes,
con mis ojeras tempranas
y mis veladas sin verte,
con el dolor tan terrible
del que en la batalla muere.
No comprendo que a mis años me afecte
yo que creí aprendida la lección pendiente,
y es cuestión de química,
si la química lo entiende,
que ayer tú me rondabas
y hoy soy yo el que pierde.


© 2008 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados

domingo 17 de febrero de 2008

No me acuerdo

Palpita persistente tu recuerdo en mi memoria
tejiendo con su hielo mariposas,
abanica tu perfume el trastero penumbroso
y tu aroma confundido se diluye tenebroso.
Me duele el reflejo rendido en el espejo
y tu huella contagiosa ha infectado mis entrañas,
el luto va poblando poco a poco
y mis sueños no son sueños sin tu celo,
mi descanso no es descanso sin tu beso.
La hora que adivina cada sombra,
no soporta mi lamento silencioso,
arrullo,
quejido,
ronco tono
que pronuncia tu nombre sigiloso
con el miedo austero del rechazo.
¿Fue verdad o todo ensueño?
Ya no sé,
porque hoy ya no me acuerdo.

© 2008 Santiago Alonso - Todos los derechos reservados