jueves, 26 de abril de 2007

La lluvia se ha dormido en el cristal

Llueve al otro lado del cristal. La gente corre por las calles y resbala al saltar los charcos por no mojarse. Por no mojarse me dejó un amigo. Por no mojarme olvidé un amante. Los semáforos gotean silenciosos y el tráfico se agolpa en cada cruce. Miles de gotas golpean persistentes mi tejado haciéndose notar. Intentan asustarme para que no vaya, para que no acuda a tu llamada. Yo sigo con mi paraguas roto. Pero hoy he decidido, a pesar de todo, salir y mojarme la azotea y pisar los charcos sin botas de agua. A veces no puedo evitar sentirme, a este lado del cristal: barquito en una botella, Aladino en su lámpara, ruiseñor en su jaula o Cenicienta sin reloj. Los amantes aprovechan a abrazarse en cualquier refugio improvisado bajo un balcón. Hoy quiero salir a la calle y caminar entre la gente, sin que nadie sepa si lo que asoma en mi mirada son lágrimas o gotas de lluvia. He decidido salir a buscarte. No hay marcha atrás. Cuando termines, estaré contigo. Espérame.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Después de un tiempo, uno aprende la sutil
diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son
promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el
terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calor del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente
puede aguantar, que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende… y con cada día uno aprende.

(continua en siguiente coment)

Anónimo dijo...

Después de un tiempo, uno aprende la sutil
diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son
promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el
terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calor del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente
puede aguantar, que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende… y con cada día uno aprende.

Anónimo dijo...

HOLAAAAAAAAA, LO PROMETIDO ES DEUDA, SOY DAVID, ESPERO QE ESTA VEZ ME ACEPTE EL COMENTARIO, NO SE DONDE TOQUE AYER QUE NO ME DEJABA... EN FIN, ME ENCANTA COMO ESCRIBES, SIGUE ADELANTE, ESPERO NUEVAS ENTREGAS PRONTITO...
UN BESOTE MUY GRANDE, HABLAMOS...
DAVID(davidytatianaespectaculo.blogspot.com)